Te propongo tres pilares saludables para mejorar tu salud estas Navidades.
En busca de la salud
Si alguien busca la salud, pregúntale si está dispuesto a evitar las causas de la enfermedad; en caso contrario, abstente de ayudarle.
Sócrates
sábado, 19 de diciembre de 2020
jueves, 17 de diciembre de 2020
SALUD
Cada vez estoy más convencida que la Salud con mayúsculas es cosa de dos. El terapeuta es el acompañante pero el paciente es el protagonista. Es el protagonista con su estilo de vida, su voluntad para sanar y su predisposición a poner todas las herramientas a su alcance. Los medicamentos no curan, solo ayudan en el mejor de los casos, pero la persona que de forma consciente entiende que la enfermedad no es solo algo físico sino que va más allá y pone todo el poder de la intención al servicio de su bienestar físico y mental, sanará .
No confiar la propia salud a los demás, sino a uno mismo , siendo el protagonista de la propia vida en
todas sus vertientes da poder y lanza una señal a ese universo cuántico de que estamos preparados para la autosanacion. Esto puede chocar con el actual concepto de medicina donde el enfermo es un ser pasivo y dependiente del sistema sin el cual no existe la salvación. Un sistema que te convence que solo atiborrándote de cientos de fármacos recobrarás la salud, pero es evidente que esto no funciona porque la realidad es que cada vez hay más gente con patología crónica y sin posibilidad de abandonar tratamientos con fármacos cuyos efectos secundarios son innegables, que si se hubiesen optado por un estilo de vida saludable y acorde con la naturaleza del ser humano no hubiesen sido necesarios.
Una sociedad que sobrevive medicalizada sin más horizonte que aumentar la cantidad de pastillas día a día no es una sociedad sana. Algo no estamos haciendo bien.
lunes, 14 de diciembre de 2020
NAVIDADES BLANCAS UN TIEMPO PARA RECUPERAR NUESTRO “NIÑO INTERIOR”
La Navidad es ese periodo donde nace el “Niño”, pero hemos de verlo como una metáfora del nacimiento de nuestro “niño interior”. Dijo Jesús : “si queréis entrar en el Reino de los Cielos deberéis haceros como niños”. Evidentemente no podemos volver al vientre materno, lo que esto significa es el renacer a ese niño que fuimos, con su ingenuidad, alegría, esperanza y amor por la vida, y eso si lo podemos hacer, recobrar esa mirada limpia de los niños que nos hará merecedores del Cielo aquí en la Tierra. Y no hace falta ser especiales ni tampoco un gran esfuerzo, se trata de volver a la sencillez de las cosas que se nos olvidaron al crecer, a emocionarnos con un atardecer, con el canto de aquel gorrión , con la tierna mirada de aquel perrillo de la calle, con el olor a tierra mojada tras la lluvia, con la visión del mar...y tantas cosas que quedaron tras nuestra infancia.
Y ahora más que nunca, con esta situación que nos toca vivir, tenemos la oportunidad de recobrar la serenidad y la calma en unos días festivos que nos recuerdan un tiempo lejano cuando aún sus majestades los Reyes Magos nos dejaban regalos porque otro año más habíamos sido buenos sin importar que estos regalos fuesen el último modelo de esto o aquello, porque eran tiempos donde los Reyes tenían que repartir poco entre muchos, pero lo hacían con todo su amor y nosotros lo recibíamos con mucha ilusión y comprendiendo que otros niños también necesitaban sus regalos y nuestra obligación era no abusar de sus Majestades de Oriente.
Sanemos nuestros corazones dando la bienvenida, estas Navidades, a nuestro niño interior tanto tiempo olvidado.
Feliz Navidad

