En busca de la salud
Si alguien busca la salud, pregúntale si está dispuesto a evitar las causas de la enfermedad; en caso contrario, abstente de ayudarle.
Sócrates
domingo, 17 de marzo de 2019
Yo también viví una experiencia cercana a la muerte
El porque ahora lo cuento es algo que no tiene una razón especial, simplemente me lo pide el corazón.No se si lo que me sucedió en aquella ocasión, hace ya más de veintisiete años fue una “experiencia cercana a la muerte” o simplemente una jugarreta del cerebro cuando la hipoxia le ronda. No tiene, ni pretendo, una causa sobrenatural o quizás si, solamente cuando atraviese definitivamente esa línea que separa la vida de la muerte lo descubriré. Solo quiero contar lo que me sucedió y que ustedes, queridos lectores juzguen.
Sucedió hace muchos años, tras una intensa jornada laboral. Llevaba ya algunos días sin encontrarme demasiado bien, dolor y mal estar que como suele suceder en los que nos dedicamos a aliviar el dolor ajeno no quería darle mayor importancia porque a mi no me podía suceder nada, lo tenia todo bajo control, o al menos eso pensaba yo.
Pero aquella noche el dolor se hizo más agudo e intenso, en la soledad de la habitación comprendí que aquella vez iba a ser diferente. Me incorporé como pude y me dirigí hacia el lavabo pensando que quizás si conseguía aplacar allí la náusea todo mejoraría , pero no fue así. De pronto todo empezó a tomar un color gris luminoso, una enorme paz recorrió todo mi cuerpo y como si de un observador se tratara, mi mente empezó a “pensar” sobre la situación ajena al cuerpo, mi “mente” sabía que mi cuerpo estaba “averiado” y no tenía mucho que hacer, era YO quien tenía que tomar el mando. Poco a poco notaba como me alejaba de allí y estaba tranquila pero a la vez un pensamiento me atormentaba: ”no me puedo ir aún, cuanta gente quedara triste, no les puedo hacer esto”, sabia, percibía, que era mi decisión, por una parte me atraía la idea de alejarme de allí, por otra algo me decia que aún no era la hora.
Finalmente pudo más el deseo de quedarme con los míos y poco a poco todo volvió a hacerse más nítido. Conseguí recobrar las fuerzas y me fui al hospital. Allí me diagnosticaron una hemorragia abdominal aguda y volví a nacer.
Evidentemente, si esto es el resultado de las endorfinas o de algo que escapa a cualquier razonamiento lógico es algo que no puedo saber, solo dejo una puerta abierta a lo que no se puede explicar por escapar al campo de la ciencia, al menos hasta ahora que yo sepa, quizás en un futuro no muy lejano tengamos la evidencia que ahora solo el corazón presiente en una inmensa mayoría de seres humanos de esta y otras épocas pretéritas.
Creo que en ciencia no todo está escrito y cerrar la puerta a lo desconocido es un error, a veces dejar volar la fantasía nos abre a dimensiones que solo unos cuantos afortunados son capaces de vislumbrar.
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